Aprendizaje que se convierte en oportunidades: El Impacto de Foco Latam
- Fiorella Vásquez

- hace 7 días
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¿Cómo se construyen oportunidades reales en contextos donde el acceso no es igual para todas las personas? ¿Cómo se mide el impacto de un programa más allá de la cantidad de personas que egresan? ¿Qué historias se esconden detrás de los números cuando hablamos de impacto social? ¿Cómo se cruza el aprendizaje técnico con la construcción de comunidad y pertenencia?
Estas son algunas de las preguntas que guiaron el punto de partida de Foco Latam, un programa que desde 2023 impulsamos en Eidos Global en colaboración con Disney. Se trata de una formación gratuita e integral en Producción Audiovisual para jóvenes de Argentina, Brasil y México provenientes de contextos de vulnerabilidad socioeconómica. El objetivo fue claro desde el inicio: acercar herramientas, experiencia y redes a quienes quieren contar historias, pero encuentran barreras para ingresar a la industria audiovisual.
Hoy, con tres ediciones finalizadas y más de 500 personas egresadas, decidimos hacernos una pregunta clave:
¿Qué pasa después de Foco Latam?
Como parte de nuestro compromiso con la mejora continua y con la inquietud por comprender qué sucede seis meses o un año después de finalizada la experiencia formativa, realizamos una medición de impacto sobre las ediciones 2023 y 2024 de Foco Latam. A partir de una encuesta respondida por el 53% de quienes egresaron del programa, fue posible encontrar algunas pistas valiosas sobre los recorridos que comenzaron a trazarse después del cierre.
Un puente real hacia la industria audiovisual: Uno de los datos más relevantes del informe muestra que 1 de cada 2 personas egresadas accedió a algún trabajo vinculado a la industria audiovisual luego de finalizar el programa. Y hay un dato aún más significativo: el 80% de ellas no tenía experiencia previa en el sector.
Aprender haciendo (y aplicar lo aprendido): El impacto no se limita al acceso al empleo. El 82% de quienes actualmente trabajan en la industria aplicaron los contenidos y habilidades aprendidas en Foco Latam en sus proyectos y trabajos. Esto habla de una pedagogía orientada a lo práctico, a lo real, a lo que efectivamente se necesita en el día a día profesional.
Más confianza, más búsquedas, más futuro: El impacto también se refleja en algo menos visible, pero igual de transformador: la confianza. Las postulaciones a trabajos en audiovisual crecieron 33%luego del programa. Jóvenes que antes no se animaban, hoy buscan activamente oportunidades, amplían sus redes y se reconocen como parte posible de la industria. A esto se suma otro dato clave: más de la mitad de las personas egresadas inició o retomó estudios en audiovisual después de Foco. El programa no solo abre una puerta laboral, sino que enciende trayectorias educativas y proyectos de largo plazo.
Más que números: historias que empiezan: Detrás de cada porcentaje hay una historia. Personas que consiguieron su primer rodaje, que armaron una productora con compañeras del programa, que volvieron a estudiar a raíz de recomendaciones que les compartieron compañeros y docentes, que se animaron a imaginar un futuro distinto. Foco Latam se consolida así como mucho más que un curso, es una red y un espacio donde nuevas voces encuentran lugar.
Estos resultados cobran aún más relevancia si se miran en contexto. América Latina atraviesa en estos momentos altos niveles de desempleo juvenil, y muchas de las personas egresadas siguen enfrentando condiciones laborales inestables. Foco Latam no elimina esas desigualdades estructurales, pero sí demuestra algo fundamental: con alianzas estratégicas, acompañamiento y propósito, es posible generar oportunidades reales.
Por último, todo este impacto no sería posible sin una mirada de aprendizaje humanizado. Foco Latam no se basa únicamente en la transmisión de contenidos técnicos, sino en un enfoque que pone a las personas en el centro: acompañamiento cercano, tutorías socioemocionales, trabajo en comunidad y reconocimiento de las trayectorias diversas desde las que cada participante llega. Aprender, en este contexto, no es solo adquirir saberes, sino construir confianza, sentido de pertenencia y un proyecto de vida.


