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Si el talento existe, ¿por qué sigue sin encontrar oportunidades?

  • Foto del escritor: Cecilia López Mendieta
    Cecilia López Mendieta
  • hace 2 días
  • 4 Min. de lectura
personas de la mano

En América Latina, la conversación sobre empleo suele girar alrededor de una idea repetida hasta volverse casi automática: faltan perfiles, faltan habilidades, falta talento.

Pero esa explicación, aunque frecuente, no alcanza.

Porque mientras muchas empresas enfrentan dificultades para cubrir ciertos roles, millones de personas siguen encontrando barreras para acceder a trabajos de calidad, aun cuando tienen capacidades, potencial y voluntad de desarrollarse. La pregunta, entonces, quizás no sea solo qué está faltando, sino qué puentes todavía no estamos logrando construir.

Ahí aparece uno de los grandes desafíos del presente: en un mundo del trabajo atravesado por la transformación tecnológica, la modernización de los procesos productivos y el crecimiento del sector servicios, ¿cómo hacemos para que más personas puedan desplegar su talento y conectarlo con oportunidades reales?

Desde esa convicción nace Comunidad al Empleo, una iniciativa regional impulsada por Eidos Global con el apoyo de Accenture, que busca tender puentes entre inclusión, formación y competitividad en el mercado laboral.


El problema no es solo la vacante: también es la exclusión

Durante años, el debate sobre empleo estuvo marcado por una preocupación central: la dificultad de muchas organizaciones para encontrar perfiles adecuados. Sin embargo, mirar solo esa cara del problema deja fuera algo decisivo.

En América Latina, amplios sectores de la población siguen quedando al margen de circuitos laborales de calidad. Mujeres, jóvenes que buscan su primer empleo, personas migrantes, mayores de 45 años, personas sin título universitario y minorías étnicas suelen enfrentar obstáculos persistentes para acceder a oportunidades de desarrollo.

Algunas de esas barreras son visibles: la informalidad, el acceso limitado a formación relevante o la desigualdad en las trayectorias educativas y laborales. Otras son menos evidentes, pero igualmente determinantes: sesgos en los procesos de selección, criterios rígidos para evaluar el mérito, redes de contacto cerradas y dificultades para reconocer habilidades más allá de la experiencia formal.

El resultado es conocido, pero no por eso menos urgente: mucho talento queda sin desplegar, y al mismo tiempo el mercado laboral pierde la posibilidad de nutrirse de perfiles valiosos, diversos y con capacidad de adaptación.


El futuro del trabajo también exige nuevas formas de mirar el talento

A esa realidad se suma otra transformación profunda: el trabajo está cambiando, y rápido.

Diversos estudios vienen mostrando que en los próximos años una parte significativa de las habilidades demandadas por el mercado laboral se transformará. Eso implica que millones de personas necesitarán procesos de recualificación, aprendizaje continuo y actualización permanente para sostener su empleabilidad.

En ese contexto, habilidades como la adaptabilidad, la comunicación, la resolución de problemas y el trabajo en equipo adquieren un valor cada vez mayor. No solo porque mejoran el desempeño en el presente, sino porque permiten aprender, reinventarse y responder mejor a entornos cambiantes.

Pensar el talento hoy exige ampliar la mirada: no se trata solamente de certificar lo que alguien ya sabe hacer, sino también de reconocer su potencial para seguir aprendiendo y creciendo.


Una iniciativa para tender puentes

Frente a este panorama, Comunidad al Empleo se propone fortalecer una infraestructura de acceso al talento.

La iniciativa acompaña a personas de poblaciones históricamente excluidas en la transformación de sus trayectorias laborales y, al mismo tiempo, impulsa una comunidad de empresas que buscan revisar y fortalecer prácticas más inclusivas de búsqueda, selección y contratación.

Entre 2026 y 2028, el programa buscará mejorar la empleabilidad de 10.000 personas en seis países de América Latina (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y México) y consolidar una red de 100 equipos de recursos humanos aliados para la empleabilidad.

La propuesta se organiza en tres ejes principales.

El primero es Habilidades que Transforman, un programa centrado en habilidades socioemocionales clave, aprendizaje en comunidad, acompañamiento humanizado, uso ético de inteligencia artificial y certificación internacional de habilidades.

El segundo es Talento en Acción, un espacio de mentoreo intensivo orientado a fortalecer narrativas profesionales, ampliar redes de contacto, desarrollar herramientas de empleabilidad y construir estrategias de inserción laboral o de desarrollo de emprendimientos.

El tercero es la conexión entre talento y equipos de recursos humanos, un puente directo para acercar procesos de formación y oportunidades concretas de empleo.


Una propuesta con valor social y también estratégico

Comunidad al Empleo parte de una premisa simple: el talento diverso ya existe. Lo que muchas veces falta son las condiciones, los dispositivos y las oportunidades para reconocerlo, fortalecerlo e integrarlo.

En ese sentido, la iniciativa no solo busca ampliar oportunidades para personas que históricamente han quedado fuera de los circuitos laborales de calidad. También invita a las empresas a revisar cómo identifican potencial, cómo acompañan trayectorias diversas y cómo construyen equipos más preparados para el futuro.

El programa permite identificar perfiles de alto potencial fuera de los circuitos tradicionales, evaluar y certificar habilidades esenciales, promover el uso ético de la inteligencia artificial en procesos de talento, acompañar el onboarding inicial y articular de manera directa con equipos de recursos humanos.

Esto puede traducirse en beneficios concretos para las organizaciones: reducción de costos de búsqueda, menor incertidumbre sobre el potencial de los perfiles y mejores condiciones para su integración en los equipos. Además, las empresas aliadas acceden a espacios de formación y upskilling para sus propios equipos, con foco en diversidad, inclusión e inteligencia artificial aplicada a la gestión del talento.


Empoderar personas, transformar y encontrar oportunidades

Cerrar brechas de acceso al empleo no es solamente una respuesta frente a la desigualdad. También es una forma de ampliar posibilidades, reconocer capacidades y construir sociedades más prósperas.

Desde esa perspectiva, Comunidad al Empleo busca conectar impacto social y competitividad, pero sin perder de vista lo central: detrás de cada trayectoria laboral hay personas con talento, con potencial y con derecho a encontrar oportunidades para desarrollarse.

En una región marcada por profundas desigualdades y por transformaciones aceleradas en el mundo del trabajo, construir esos puentes puede ser una de las formas más concretas de empoderar a más personas a través de la educación y de abrir caminos hacia una prosperidad más compartida.



 
 
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